RICAS VENTAS LOS DOMINGOS

A nadie le resulta extraño en ésta la región del norte de México, encontrarse con letreros en fondas, puestos de comida, incluso en casas particulares de varias colonias; con la frase que indica un placer culinario: «Rico Menudo Los Domingos», y éso qué tiene que ver con las ventas dirán algunos. Bien, pues curiosamente yo nunca me he topado con algún letrero que diga «Menudo no tan rico los domingos» u otro que diga «Hay mejores menudos que éste, pero por favor cómprenos»; resultaría extraño no cree, tal vez sincero, pero extraño. En fin a lo que quiero llegar es que nadie que comercialice algo, ya sea un producto o un servicio, jamás se va a anunciar como la peor opción, o la opción no tan viable, al contrario todos utilizan siempre frases comerciales que den a entender que la clientela no encontrará mejor opción que ellos.

El punto a señalar aquí es el siguiente, estos comercios de los que le hablo lo hacen sólo por echarse porras a sí mismos, lo cual no tendría nada de malo, el detalle está cuando esa frase o slogan dista mucho de ser verdad.

Todos los letreros dirán «Rico menudo los domingos» la cuestión es saber realmente cuál de todos los letreros cumple con lo que dice su propaganda.

La idea que deseo transmitir es, que los clientes cada vez están más informados, cada vez tienen más alternativas para dar solución a sus problemas y todas esas alternativas dicen ser las mejores, pero insisto verdaderamente cuál será la mejor, cuál será la que cumpla cabalmente con lo que dice su publicidad, cuál será la que se preocupa y se ocupa en las necesidades reales del cliente más que de la empresa, cuál considera a la capacitación una necesidad interna, a la publicidad una inversión y no un gasto, cuál se ocupa por desarrollar un producto o servicio de excelencia, cuál realmente invierte en materia prima de calidad y no escatima en productos baratos con tal de «aumentar» la utilidad, no tengo nada en contra de la reducción de costos que hacen las empresas, pero por qué en lugar de eso no se preocupan por la calidad de lo que ofrecen, saben por qué, porque es más fácil reducir costos que desarrollar estrategias efectivas que colaboren con el crecimiento de utilidades.

Tomemos el ejemplo de la aerolínea American Airlines, quienes prácticamente estuvieron al borde de la quiebra, ya que a inicios del año 2010 comenzaron con la reducción de costos en los vuelos, primero retiraron las aceitunas a bordo, después quitaron las cobijas, más tarde dejaron de dar cacahuates en los vuelos, y así siguieron las reducciones, según ellos con la finalidad de ahorrar dinero, hasta que a finales de julio del año 2011 la compañía reportaba pérdidas trimestrales de 286 millones de dólares. Y mientras ellos estaban preocupados quitando los cacahuates durante los vuelos, la competencia estaba ocupada sustituyendo los asientos de tela de los aviones por sillones de piel tipo reposet y armando menús gourmet para sus clientes; sobra decir a donde se cambiaron todos esos viajeros verdad.

Lamentablemente la cultura en Latinoamérica al menos en los negocios, ha sido creer que si quiero generar mayor utilidad debo reducir al máximo los gastos, comprar barato y vender caro, lo cual no necesariamente es así, si usted cree que esta es la única manera que obtendrá márgenes amplios de utilidad, lo invito a que reconsidere esta forma de pensar o de hacer negocio.

Le doy otro ejemplo, usted seguramente ha visto alguna película con una súperproducción de Hollywood, la que sea no importa, usted cree que ellos escatiman al momento de hacer la película, usted cree que utilizan efectos especiales no tan buenos, cree que les importa chocar autos de miles de dólares para una escena de dos minutos, no verdad, no les importa, y así como ellos no escatiman en realizar su producto, las personas que asisten a los cines o que compran las películas tampoco escatiman en consumir ese producto, porque son conscientes que lo que van a consumir es un producto de calidad, por lo cual estas empresas recuperan lo que invirtieron en pocas semanas y no sólo lo recuperan, sino que multiplican exponencialmente sus ganancias; por mencionar alguna, la cinta de «Los Vengadores» contó para su realización con un presupuesto estimado de 170 mdd y a pocas semanas de su estreno recaudó 400 mdd. Quizá podrá usted pensar, pues claro es Hollywood; pero no olvide que ni Roma ni Hollywood se hicieron en un día.

En la medida que su empresa o negocio invierta por y para sus clientes, créame sus clientes tampoco escatimarán en consumir sus productos o servicios.

No basta con anunciarse como la mejor opción, ya que seguramente su competencia hará lo mismo, lo cual lo llevará a caer en una desenfrenada guerra de precios donde «gana» el que da más barato, pero déjeme decirle algo, si cree que para vender, la única forma es bajar sus precios, entonces eso no es negocio.

El hecho de que a usted o a su equipo no se le ocurra una idea para lograr el cometido de obtener ganancias sin reducir costos, no quiere decir que no se pueda lograr, ya que pueden asesorarse con consultorías y/o instituciones que le permitan desarrollar planes y estrategias que poco a poco le arrojen los resultados esperados.

Le comparto un buen punto de partida para este cometido: Si desea ser percibido por sus clientes como un negocio o empresa comprometida, debe dentro de sus políticas: «Prometer sólo aquello que pueda cumplir, y entregar más de lo que prometió».

No sólo se anuncie como el mejor, en verdad sea el mejor.

Soy Iván Torres Luna, mi contacto: lunadg_03@hotmail.com y encuéntreme en Facebook como: Iván Torres Consultor.

Recuerde: «En La Vida como en las Ventas, si quiere tener algo que nunca ha tenido, tendrá que hacer algo que nunca ha Hecho»

RICAS VENTAS LOS DOMINGOS

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